Agustina Bonnin: “La diversidad y la innovación van de la mano”

Desde ArcelorMittal Acindar lidera la transformación cultural, el aprendizaje y la diversidad. Con una mirada estratégica y humana, impulsa entornos donde la innovación y la inclusión se potencian.

Hay trayectorias que se construyen entre giros inesperados y decisiones valientes. La de Agustina Bonnin es una de ellas. Formada inicialmente en el mundo del arte y la música, encontró su lugar profesional en un territorio que no imaginaba como propio: los recursos humanos. “Siempre digo que soy una infiltrada”, cuenta entre risas. Pero ese paso particular la llevó a dirigir carreras universitarias, liderar equipos, y hoy, ser una de las voces referentes en transformación cultural, aprendizaje y diversidad en la industria del acero.

Su recorrido combina curiosidad, propósito y una mirada integral sobre las personas en las organizaciones. “Aporto una visión sistémica al rol de RRHH, alineando los objetivos de negocio con prácticas sostenibles e inclusivas. Creo en el poder de los equipos diversos, el aprendizaje continuo y la innovación como motor de transformación”, resume.

Desde su posición actual como Learning, Development & DEIB Manager en ArcelorMittal Acindar, lidera estrategias de transformación cultural y diversidad, desarrollo de talento, diagnóstico de clima laboral y proyectos de transformación digital. 

−Tu recorrido profesional no empezó en recursos humanos. ¿Cómo fue ese camino hasta encontrar tu propósito?

−La verdad es que no fue una elección vocacional inicial. Empecé mi carrera vinculada a actividades culturales, pero mi primer trabajo fue en recursos humanos. Con el tiempo entendí que me interesaba mirar la realidad desde múltiples perspectivas, y esa área me ofrecía justamente eso: una mirada amplia sobre las personas y las organizaciones. Estudié en UADE, donde también desarrollé mi carrera profesional durante varios años. Fui docente, investigadora y más tarde directora de carrera antes de cumplir 30 años. Esa experiencia académica me permitió comprender la importancia del aprendizaje como herramienta de transformación. Luego sentí la necesidad cambiar de rumbos, y así llegué a Biosidus, donde lideré proyectos de talento, cultura y employee experience. Desde 2023 formo parte de ArcelorMittal Acindar, una compañía con enormes desafíos culturales y una historia de cambio profundo.

−¿Qué te atrajo de este nuevo reto?

−Principalmente, la apuesta de impulsar la diversidad en una industria históricamente masculinizada. Me motivó la posibilidad de liderar un proceso de transformación cultural en una organización global, donde el compromiso con la inclusión y la sostenibilidad está en agenda. Hoy, además de diversidad, tengo a mi cargo las estrategias de aprendizaje y desarrollo, y eso me entusiasma porque me permite conectar los tres ejes que considero fundamentales: cultura, talento e innovación.

−Hablás de innovación y diversidad como conceptos que se potencian. ¿Cómo se vinculan?

−Creo que hay una relación directa. Cuanto más diversos son los equipos, mayor es la posibilidad de ser innovadores. La diversidad aporta diferentes formas de pensar y de resolver problemas, pero eso sólo ocurre si existen las condiciones para que cada persona pueda dar lo mejor de sí. Eso implica crear entornos de trabajo respetuosos, con seguridad psicológica, liderazgo inclusivo y colaboración genuina. La innovación florece cuando las personas se sienten valoradas y escuchadas.

−¿Cómo se impulsa una transformación cultural sostenible en el tiempo?

−Para que eso efectivamente suceda primero tiene que haber una definición estratégica y un liderazgo convencido. La dirección debe ser clara respecto a por qué y para qué se transforma. Después, es fundamental tener una planificación robusta y un gobierno de la transformación que acompañe, mida y ajuste. También es importante comunicar de manera sostenida, mostrar resultados tempranos, lo que llamamos quick wins, y saber priorizar las acciones que realmente generan impacto. Y sumar una variable clave: tener empatía. Entender qué les pasa a las personas frente al cambio, cómo lo viven, cómo acompañarlas. No se trata sólo de un plan de acción, sino de sensibilidad organizacional.

−¿Qué prácticas de diversidad, equidad e inclusión considerás más efectivas?

−Primero, entender que deben considerar el sitio en que se realizan. No hay recetas universales; lo que funciona en una empresa puede no servir en otra. Todo parte de un diagnóstico profundo de la cultura, la industria y el liderazgo. A partir de allí, trabajamos en políticas de diversidad, programas de sensibilización, inclusión del tema en las formaciones de liderazgo, indicadores de diversidad y grupos de afinidad (ERG). También incorporamos estos contenidos en el onboarding y desarrollamos protocolos para promover espacios de trabajo respetuosos. La clave está en combinar la gestión estratégica con acciones cotidianas que generen sentido.

−En este contexto, ¿qué lugar ocupa el aprendizaje?

−Es el vehículo del cambio. Si queremos organizaciones que evolucionen, necesitamos personas que aprendan continuamente. En Acindar trabajamos para que cada colaborador tenga oportunidades de desarrollo con propósito y sentido. Creo que la función de RRHH hoy es acompañar a los equipos para que puedan aprender, adaptarse y contribuir al negocio desde la autenticidad. Mi propósito personal también va en esa línea: crear entornos en los que cada persona pueda desarrollarse con sentido, impacto y pertenencia.

−La analítica de datos gana terreno en la gestión de personas. ¿Cómo la aplican?

−Es una herramienta fundamental. Hoy no se puede tomar decisiones en RRHH sin datos. Lo importante es tener indicadores estratégicos, no una gran cantidad, y medirlos de forma consistente. El objetivo es usar los datos para accionar, no sólo para medir. Ojalá pronto podamos incorporar más inteligencia artificial predictiva que nos ayude a anticipar tendencias. Pero, más allá de la tecnología, el valor está en cómo interpretamos la información para generar impacto real.

−¿Qué vislumbras en el futuro de los recursos humanos?

−Veo un área cada vez más estratégica, transversal y humana. El rol de RRHH no es sólo acompañar el negocio, sino también desafiarlo, hacerlo evolucionar hacia modelos más sostenibles, inclusivos e innovadores. Creo que nuestro mayor reto no está en definir la estrategia, sino en ejecutarla con coherencia y propósito. Y eso sólo se logra si mantenemos la curiosidad, la empatía y la capacidad de aprender todo el tiempo.

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