Hay una escena que se repite casi todos los días en Recursos Humanos
Alguien entra a la oficina para hablar de un conflicto con su jefe . Otro necesita ser escuchado porque está atravesando una situación personal difícil . Después llega una mediación entre dos áreas, una desvinculación, una crisis de liderazgo o un equipo con problemas de clima.
Escuchamos. Contenemos. Acompañamos.
Y cuando termina una conversación… empieza la siguiente.
El desgaste rara vez aparece de un día para otro. Se instala de manera silenciosa. Nos acostumbramos a estar disponibles para todos, a responder siempre, a contener emociones ajenas y a postergar las propias. Hasta que un día descubrimos que quienes impulsamos el bienestar también necesitamos ser cuidados.
Como psicólogo, coach y consultor profesional de Recursos Humanos confirmé que existe una realidad de la que hablamos muy poco: quienes trabajamos en RR.HH. solemos convertirnos en el sostén emocional de toda la organización. Somos el lugar donde todos “descargan su mochila”. El problema es que pocas veces alguien nos pregunta cuánto pesa la nuestra.

La mayor asociación de profesionales de Recursos Humanos del mundo, SHRM, advierte que los equipos de RR.HH. están cada vez más sobrecargados. Recomienda que las organizaciones comiencen a cuidar también la salud mental de quienes sostienen el bienestar de los demás. (Fuente: SHRM – HR Stretched Beyond Capacity as Burnout Persists).
Y ese cuidado no debería empezar cuando aparece el agotamiento. Debería formar parte de la cultura de la organización.
Prácticas esenciales para marcar la diferencia:
Poner límites saludables: Escuchar no significa absorber cada problema como propio.
Contar con un espacio de acompañamiento profesional: Así como muchas empresas ofrecen asistencia psicológica a sus colaboradores, también podrían brindar sesiones de coaching o acompañamiento terapéutico a quienes integran Recursos Humanos. No como respuesta a una crisis, sino como una herramienta preventiva para procesar la enorme carga emocional que implica el rol.
Compartir la responsabilidad del bienestar: Recursos Humanos impulsa la cultura, pero no puede cargar solo con ella. El compromiso de los líderes es indispensable.
Desconectar sin culpa: Nadie puede estar emocionalmente disponible todo el tiempo. El descanso también forma parte del trabajo.

Pero hay una pregunta que todavía pocas empresas se hacen: Si Recursos Humanos cuida el bienestar de todos… ¿Quién está cuidando a Recursos Humanos?
Poner límites no nos hace menos empáticos . Pedir ayuda no nos hace menos profesionales. Y aprender a descargar lo que absorbemos cada día no es un lujo: es parte de nuestra responsabilidad.
Porque una verdad incómoda atraviesa nuestra profesión: Nadie puede sostener el bienestar de una organización si primero no cuida el suyo.
Quizás haya llegado el momento de dejar de pensar únicamente en cómo cuidar a los colaboradores y empezar a hacernos una pregunta igual de importante:
¿Quién está cuidando hoy a quienes cuidan?
Jonas Zirulnik. Psicólogo, Coach y Director de la consultora Impulsando Líderes