¿El empleo empieza a salir del freezer? Las empresas reducen sus planes de ajuste y mejora la expectativa de contratación

¿El empleo empieza a salir del freezer? Las empresas reducen sus planes de ajuste y mejora la expectativa de contratación
La Expectativa Neta de Empleo alcanzó su nivel más alto en dos años, según ManpowerGroup. El 35% de las empresas prevé incorporar personal entre octubre y diciembre. Pero la principal señal de recuperación está en otro dato: cayó con fuerza la proporción de compañías que proyecta reducir sus dotaciones

El mercado laboral argentino llega al último trimestre de 2026 con una señal que no aparecía desde hacía dos años. Las empresas mejoraron sus expectativas de empleo y una proporción creciente proyecta sostener o ampliar sus dotaciones entre octubre y diciembre.

La última Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup, realizada entre más de 700 empleadores del país, arrojó una Expectativa Neta de Empleo (ENE) de +16%, diez puntos porcentuales por encima del trimestre anterior y 11 puntos por encima del mismo período de 2025.

El indicador surge de la diferencia entre las empresas que esperan contratar y aquellas que proyectan reducir personal. Para el cuarto trimestre, el 35% de los empleadores anticipa que aumentará su dotación, el 21% prevé reducirla, el 42% no espera realizar cambios y un 2% todavía no sabe qué hará.

El resultado constituye el nivel más alto de la ENE argentina en aproximadamente dos años y confirma una mejora que comenzó a insinuarse en las últimas mediciones. Sin embargo, los números requieren una segunda lectura.

Menos despidos antes que un boom de contrataciones

Menos despidos antes que un boom de contrataciones

La mejora de diez puntos en la Expectativa Neta de Empleo no significa que las empresas hayan salido masivamente a buscar trabajadores. Entre el tercer y el cuarto trimestre, la proporción de compañías que planea contratar pasó del 33% al 35%, una suba de apenas dos puntos. El movimiento más importante ocurrió entre aquellas que proyectaban achicar sus equipos: bajaron del 29% al 21%.

Al mismo tiempo, las empresas que esperan mantener sus dotaciones sin modificaciones aumentaron del 36% al 42%. Es decir, la principal novedad del mercado laboral no es todavía una aceleración fuerte de las contrataciones, sino una reducción de las expectativas de ajuste y una mayor disposición de las empresas a conservar sus planteles.

Luis Guastini, director regional de ManpowerGroup para Argentina, Uruguay y Paraguay, vinculó ese comportamiento con un escenario de mayor previsibilidad para las compañías. 

La encuesta, explicó, tiene un horizonte de apenas tres meses y por eso refleja de manera directa las expectativas inmediatas de las empresas.

El dato permite hablar de una recuperación gradual de la confianza empresarial, aunque todavía no de una expansión generalizada del empleo.

Energía y minería empujan el nuevo mapa laboral

Energía y minería empujan el nuevo mapa laboral

La mejora tampoco se distribuye de manera uniforme entre las actividades económicas.

Servicios Públicos y Recursos Naturales encabeza las expectativas de contratación con una ENE de +36%, seguido por Finanzas y Seguros, con +28%, y Construcción y Bienes Raíces, con +25%.

En el otro extremo aparecen Sector Público, Salud y Servicios Sociales, con una expectativa de -1%, e Información, con apenas +3%.

El contraste es todavía mayor cuando se compara con un año atrás. Servicios Públicos y Recursos Naturales mejoró 41 puntos porcentuales interanuales, el mayor avance entre las actividades relevadas.

Detrás de esos números aparecen algunos de los sectores que concentran actualmente buena parte de los proyectos de inversión del país: petróleo y gas, Vaca Muerta, minería y emprendimientos asociados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Se trata de actividades que requieren perfiles especializados en ingeniería, operaciones y construcción, pero cuyo impacto sobre el empleo excede a las compañías que desarrollan directamente los proyectos. También generan demanda en proveedores, logística, transporte, servicios y obras de infraestructura.

Este último efecto ayuda a explicar que Construcción y Bienes Raíces aparezca entre los sectores con mejores perspectivas para el cierre del año. Parte de la actividad está vinculada a infraestructura necesaria para los desarrollos energéticos y mineros.

La Patagonia, a la cabeza

El mapa territorial de las expectativas laborales también refleja esa transformación.

Las seis regiones relevadas presentan perspectivas positivas, pero Patagonia encabeza el ranking con una ENE de +27%. Le siguen el Nordeste (NEA), con +23%; el Noroeste (NOA), con +15%; Cuyo, con +14%; el AMBA, con +12%; y la región Pampeana, con +11%.

La Patagonia mejoró 13 puntos respecto del trimestre anterior y su posición está directamente relacionada con el desarrollo energético y particularmente con Vaca Muerta.

El NEA presenta otro fenómeno. Fue la región que más mejoró frente al mismo período del año pasado, con un incremento de 17 puntos, asociado a inversiones y actividades como el agro, la ganadería, la industria forestal y la yerba mate.

Así, las mejores perspectivas laborales no están concentradas en el AMBA ni en las zonas industriales tradicionales, sino que empiezan a dibujar un mapa del empleo más relacionado con recursos naturales, energía, minería e inversiones productivas regionales.

Las grandes empresas empiezan a mostrar mayor confianza

La encuesta también deja una señal interesante al observar el tamaño de las compañías.

Las empresas de entre 250 y 999 trabajadores presentan una ENE de +31%, la más alta entre los segmentos relevados. Entre las compañías de 10 a 49 empleados es de +17%; entre las de 1000 a 4999, de +15%; y entre las de 50 a 249 trabajadores, de +11%.

Históricamente, las pequeñas y medianas empresas suelen reaccionar más rápido frente a los cambios de coyuntura porque cuentan con estructuras más flexibles. Las grandes organizaciones, en cambio, trabajan con presupuestos y decisiones de contratación que requieren horizontes más largos.

Por eso, para ManpowerGroup, que algunas compañías de mayor tamaño comiencen a mejorar sus perspectivas puede constituir una señal de que la confianza empieza a trasladarse a decisiones empresariales de más largo plazo.

No obstante, tampoco existe una relación lineal entre tamaño y optimismo: las empresas de más de 5000 trabajadores muestran una ENE de apenas +9%.

Argentina mejora, pero continúa lejos de la región

La recuperación también debe ponerse en perspectiva internacional. La Expectativa Neta de Empleo promedio entre los mercados relevados por ManpowerGroup se ubica en +29%, 13 puntos por encima de la Argentina. La distancia es aún mayor frente a varias economías latinoamericanas. Brasil registra +53%, México +41%, Perú +40% y Costa Rica y Guatemala +38%. Estados Unidos, por su parte, alcanza +36%. Argentina, con +16%, sólo supera por un punto a Chile (+15%) entre los países americanos mencionados en la comparación.

El mercado laboral argentino, por lo tanto, muestra una señal de recuperación, pero parte de niveles bajos y todavía tiene un largo recorrido para acercarse a las expectativas de contratación de otras economías de la región. El próximo paso dependerá de que la mayor estabilidad empresarial se convierta efectivamente en creación de puestos de trabajo.

Para que eso ocurra, además del dinamismo de energía y minería, será determinante lo que suceda con actividades mucho más intensivas en empleo, como la construcción, la industria manufacturera y el comercio, estrechamente relacionadas con la evolución del consumo, el poder adquisitivo y el crédito.

Por ahora, la señal que deja el cierre de 2026 es más moderada, pero también significativa: más empresas piensan en sostener sus equipos, menos compañías proyectan reducirlos y comienza a crecer, todavía lentamente, la intención de contratar.

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